No cabe duda: las tecnologías modernas han dado pie a una esfera que bien podríamos llamar la “vida online”. Y es que, a decir verdad, pocas personas en este mundo se resisten a crear un perfil propio, chatear con algún amigo o compartir imágenes con la ilusión de recibir decenas de “me gusta”.



Hay quienes consideran que las redes sociales son una simple herramienta para socializar o incluso una pérdida de tiempo, pero la realidad es que son mucho más que eso. Hoy día permiten difundir ofertas de trabajo, conformar alianzas y hasta iniciar negocios


Las compañías saben que si no entran en el juego de las redes sociales es posible que su marca muera tarde o temprano. Asimismo, saben que deben poner extremo cuidado a la imagen que proyectan a través de estas plataformas, pues saben que, si bien es cierto que son un arma poderosa para consolidar un producto o servicio, también pueden resultar fatídicas si se tiene algún descuido.


Sucede igual con las personas. Una foto de perfil puede decir mucho de nosotros, de nuestros objetivos e intereses. No es exageración decir que tales fotos podrían ser determinantes a la hora de encontrar un trabajo. Muchas empresas importantes basan sus primeros juicios en lo que ven en el perfil de los aspirantes, e incluso hay compañías que tienen como política revisar las redes sociales antes de contratar a una persona.